Envejecer sin temor

Creencias del envejecimiento VS Plenitud y satisfacción

“Saber envejecer constituye la
obra maestra de la sabiduría,
es una de las partes más difíciles
del arte de vivir.” Lawrence Sterne.

A través del desarrollo humano, el organismo se va enfrentando a una serie de cambios, los cuales no solo se reducen al área física sino que se extienden al área psicológica, emocional y social, donde el concepto que se tenga de envejecimiento va influir considerablemente en la actitud ante tal acontecimiento.
La condición de vida en este momento es determinada por los mitos, creencias y expectativas establecidas y que por consecuencia condicionan el modo de proceder, actuar y pensar. Cualquier temor experimentado a lo largo de la vida, se hace más fuerte y latente en el momento que la persona empieza a envejecer.

¿Cuales creencias condicionan el pensamiento con respecto al temor de envejecer?

El envejecimiento como culminación de la vida:

Cuando el pensamiento de haber concluido las etapas de la vida y por tanto la muerte es un hecho que está cada vez más cerca, produce en el individuo gran temor y expectativas irreales que promueven la ansiedad, angustia y desmotivación.
Morir es incertidumbre en cualquier etapa de la vida, pero cuando por condición del desarrollo humano y madurez física, se está envejeciendo la probabilidad es vista como alta, no obstante va influir negativamente cuando el día a día no es parte de un disfrute si no de una rutina la cual hay que cumplir por responsabilidad adquirida.

El envejecimiento como momento de dejar atrás las añoranzas:

Los anhelos que se han tenido en el curso de la vida no necesariamente deben terminar cuando se llega a determinada edad; si bien es cierto, la madurez física es un hecho inevitable y por tanto los cambios son evidentes, aquellos deseos de cumplir un anhelo pueden seguir sustentándose, con la salvedad de que el mismo se ajuste al estado físico y posibilidades. Soñar no solo es un estado para alcanzar aquellas cosas que en la vigilia no se pueden lograr, también permite reflexionar sobre aquellos aspectos los cuales pueden cambiarse para mejorar para una mejor calidad y condición de vida y sanidad mental. Se experimenta temor cuando no se tiene claro cuales expectativas y objetivos se desean cumplir; tal incertidumbre alimenta la condición de temor.

El envejecimiento como culminación a la productividad: la jubilación determina la etapa donde se deja de hacer lo que por muchos años se realizó para disfrutar del tiempo libre de acuerdo a las posibilidades y gustos; sin embargo tiempo libre no es sinónimo de falta productividad; se pueden encontrar en momentos de ocio, actividades que hagan de la rutina diaria un periodo de disfrute y dinamismo. Sin embargo cuando se tiene miedo de no saber en qué ocupar el tiempo libre, se empiezan a experimentar sensaciones desagradables con respecto a la creencia de no ser productivo y por tanto el temor de dejar atrás todo lo que se podía realizar y por tanto era remunerado monetariamente, sin saber que la satisfacción personal es una de las más gratificantes remuneraciones.

Un pensamiento optimista y lejano del temor a envejecer motivado por creencias y patrones aprendidos, permite realizar de cada etapa de la vida un momento de aprendizaje y plenitud. Hay consideraciones que permiten hacer del envejecimiento un periodo de gran disfrute.

Los años son fuente de sabiduría y experiencia; la propia vida se muestra interesante a través de que forjamos la propia perspectiva.

No solo se ganan cambios físicos sino también equilibrio personal, se aprende a captar quiénes somos y a valorar la vida.

En el caso de las mujeres la madurez interfiere en la liberación, se tiene más tiempo libre para sus aficiones, ya que sus hijos están grandes y no hay tanta presión como antes. Sin embargo cuando se basa la funcionalidad como mujer en la crianza de los hijos, la angustia y temor a la soledad se experimentan fuertemente.

Bajo otra perspectiva se puede comprender que la unión de pareja en caso de vivir en este vínculo, se fortalece considerablemente y se experimenta gran satisfacción en el matrimonio.

Un cambio positivo en el sistema de creencias permite modificar la forma de pensar y visión con respecto a la edad, los seres humanos estamos en un continuo cambio y estancarse, es no aceptar el paso del tiempo como oportunidad para vivir plenamente, conduciendo a su vez a problemas personales tanto a nivel físico, cognitivo como emocional.

Es elemental recordar como parte de la comprensión para el despojo del temor a envejecer; asumir el compromiso de vivir intensamente cada día y en palabras de Susan Sontag establececer a si mismo que “El miedo a envejecer nace del reconocimiento de que uno no está viviendo la vida que desea. Es equivalente a la sensación de estar usando mal el presente”

Licda. Eileen Chaves Matamoros.

Psicóloga. Cod 5189.

Tel: 83 36 58 05 /22 53 00 13

[email protected]

Sabanilla, Montes de Oca. San José. CR.

3 Comentarios

  1. Gracias, esto se lo voy a pasar a mis padres. Están viviendo este proceso y yo como hija también, uno ya a los papás jóvenes. Ahora ellos necesitan más de una hija que sepa escuchar, pero también que sepa acompañar!

  2. Floribeth Salas

    Muy interesante este artículo.
    Invito a todos a participar en el foro. Solo dando click al link que aparece en azul (join the forum discussion on this post. Para inscribirse solo te piden el correo electrónico.

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