La historia de Felicidad

La historia de Felicidad

Felicidad estaba sola, no sabía por qué.

Se acercó a un hombre que estaba trabajando con su computadora, él la ignoró, ni siquiera la vio. Le gritaba, le hacía muecas, e incluso le regaló recuerdos de su infancia cuando eran grandes amigos, pero él no veía, no escuchaba…

De pronto vio 2 seres que se acercaban, y Felicidad preguntó:

-Quiénes son ustedes?

-Somos Preocupación y Estrés, no tienes cabida aquí, debes irte.

Y se fue…

Felicidad estaba confundida. Se acercó a una mujer. Ella estaba con sus hijos, cuidándolos y haciendo sus labores. Le trató de hablar, de que se diera cuenta que allí estaba ella… como cuando eran niñas…

Pero la mujer estaba muy ocupada, no tenía tiempo de ponerle atención. Sin embargo no se dio por vencida… la llamó por su nombre, le dijo que era Felicidad.

-Recuerda cuando jugábamos y compartíamos de niñas…

Pero la mujer no la escuchaba, ni siguiera la podía ver.

A lo lejos vio 2 seres diminutos que parecían crecer cada vez que la mujer echaba un suspiro…

-quiénes son ustedes? Preguntó Felicidad.

-Somos Angustia y Depresión. Debes irte o nosotros moriremos. Como puedes ver nos alimentan bien y crecemos sin dificultad, a ti en cambio te ignora. Vamos, debes irte pronto que nos debilitas…

Entonces Felicidad recordó los niños que sí la podían ver y oír. Además podían jugar y aprender mucho…

Y buscó a un niño. Era un niño ya crecidito, como de 12 años. Y encontró que tampoco la escuchaba… Cuando no estaba en su play station, estaba en el Messenger o viendo TV.

Ahí descubrió que la habían confundido con otra clase de felicidad que les daban los aparatos, las marcas y las tarjetas de crédito.

“Que si fumas tienes más amigos… si bebes tal cerveza puedes tener novias rubias… si te cepillas los dientes con tal pasta dental y con tal cepillo, tendrás los dientes más blancos y el aliento más agradable para besar más apasionadamente”.

Felicidad no lo podía creer. La estaban suplantando. Tenía que hacer algo, o si no algún día desaparecería para siempre…

Un paisaje muy luminoso

Se levantó temprano, salió a caminar por las mañanas, hizo ejercicio y se entrenó para luchar contra todo lo que la rechazaba: la amargura, el odio, la preocupación, la tristeza, el estrés y la depresión.

Creyó que primero tenía que destruir todos los aparatos eléctricos que distraían tanto a las personas. Pero se dio cuenta que eso no arreglaba nada, pues pronto ellos inventarían otros aparatos cada vez más complicados y sugestivos.

Decidió entonces quedarse quieta…

Y fue cuando YO la vi…

Me pareció increíble que viniera a mí, habiendo tantas personas en este mundo. Me acerqué más y más… Me llevé una sorpresa…

Me acercaba a un espejo… Y en sus ojos muy profundamente descubrí… que era yo misma… y que Felicidad estaba dentro de mí.

Historia original por Floribeth Salas Salas

2 Comentarios

  1. carla zuñiga

    Es cierto muchas veces buscamos la felicidad en otras cosas, sin darnos cuenta que la tenemos al lado y que no dependemos mas que de nosotros mismos para ser felices.Y que en lo simple es mas fácil verla, y que con tantas cosas alrededor no podemos ver con claridad.

  2. Angélica Navarro Pérez

    No busques la felicidad en lo material ni en lo que te rodea ni en quienes te rodean, busca la felicidad dentro de tí tal como lo dice la historia. Porque un corazón sano pero sobre todo un corazón lleno de Dios siempre va a ser un corazón lleno de felicidad para la persona que lo lleva dentro. QUE DIOS LOS BENDIGA

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