Testimonios

He aprendido muchas cosas en este corto tiempo que he compartido con el grupo de apoyo. Antes creía que era la única que no tenía paciencia con sus hijos y los lastimaba sin querer, pero creo que todas las mamás pasamos por esto en diferentes momentos de nuestra vida. Sin embargo admiro la serenidad y paciencia con las que algunas han logrado estabilizarse; no pierdo la esperanza de ser una de ellas, sé que me cuesta mucho poner en práctica lo que escucho y aprendo, pero todo lleva un proceso, no me desanimo, más sabiendo que tengo el apoyo de todas ustedes.

Hay momentos en mi vida que siento que todo se me viene abajo pero es cuando me acuerdo de alguna anécdota de ustedes y trato de aplicarla a mi vida. Gracias a todas las personas del grupo por ser tan especiales, las aprecio mucho porque cada una irradia un pedacito de luz que alumbra mi camino”.

Tatiana, 35 años (4 meses en un grupo de apoyo)